Iman, de niña a mujer sin derechos en un país extranjero

ong+rescate-iman-blog-cooperacion+internacional-siria

«Empecé a sentirme atada, pero mi esperanza no se desvaneció; estaba abierta a todo tipo de oportunidades. Siempre he tenido un gran interés en el sector humanitario y una gran pasión por contribuir a la sociedad y ser una persona que pueda impactar la vida» Iman.

Líbano es el país con más refugiados per cápita del mundo y uno de los que más acoge en términos globales. Este pequeño país de aproximadamente 6,8 millones de habitantes acoge actualmente a alrededor de 1,8 millones de refugiados, la mayoría de origen sirio, lo que supone una presión demográfica y económica extrema para un territorio con escasos recursos . Derechos básicos como la educación de la infancia, a pesar de estar garantizados por el Gobierno libanés, solo son accesibles para la mitad de los y las menores en edad escolar debido a diferentes razones como la lejanía de las escuelas, que las mismas estén llenas, que los padres prefieran poner a trabajar o casar a sus hijos.

 

Por esa razón, en ONG Rescate trabajamos desde 2015 en el Valle de la Bekaa, donde residen un 36 por ciento de las personas refugiadas sirias en el país. Allí tenemos una escuela a la que asisten 185 niñas y niños del campo de refugiados de Ale Askar y los asentamientos cercanos. También desarrollamos proyectos de ayuda humanitaria, como distribución de agua, alimentos y abrigo para el invierno, así como formación y apoyo en agricultura, para que las personas puedan cosechar su propio alimento y sean autosustentables. También ofrecemos apoyo psicosocial a estos niños y sus padres.

 

Además, en estos momentos estamos apoyando en todo cuanto podemos a nuestro socio local, nuestra contraparte en terreno, que está volcando todos sus esfuerzos en ayudar a reconstruir las vidas de miles de familias afectadas por la explosión producida en Beirut el pasado 4 de agosto que ha dejado ya más de 200 personas muertas y 7000 heridas, sin contar a todas las que aún están desaparecidas.

 

A lo largo de esta miniserie de entrevistas queremos animarte a que conozcas más a algunas de las mujeres que forman parte de nuestro proyecto en Líbano. Ellas son nuestras manos allí y también nuestra alma y razón de ser. Conversamos con Iman Kallam y nos ha dejado sus impresiones:

 

Iman, ¿puedes contarnos cómo ha sido tu vida personal y profesional, desde la infancia hasta el presente?

Como resumen diría que siempre he sido una persona con gran ambición y mucha esperanza. Soy una refugiada palestina nacida y criada en el Líbano. Desde que era una niña sabía que los refugiados palestinos carecen de la mayoría de sus derechos, aunque no lo sentí en ese momento porque vivía en mi propia burbuja dentro de una comunidad palestina. Desde mi niñez mi objetivo no era saber lo que quería ser en el futuro, sino quién quería ser. Y yo quería ser alguien que fuera capaz de liderar y cambiar. Quería ser diferente y no una víctima.

 

Gracias a todo mi esfuerzo en la escuela de la UNRWA donde estudié pude obtener una beca completa en una de las mejores universidades de Oriente Medio, la Universidad Americana de Beirut (AUB), donde estudié durante cuatro años y me gradué como Ingeniero Civil y Ambiental con distinción de honor. La experiencia universitaria fue muy diferente a la de la escuela, ya que la AUB incluye a muchos estudiantes libaneses, algunos estudiantes internacionales y una minoría de estudiantes refugiados palestinos. La forma de estudiar, el estilo de vida… todo era diferente para una refugiada palestina que venía de una pequeña escuela.

 

Aunque muchas cosas me parecían diferentes, me sorprendió el nuevo entorno. Pude adaptarme fácilmente a todo y pude hacer amigos de diferentes nacionalidades y religiones. Los cuatro años que pasé en AUB fueron los mejores de los tiempos, pero al terminar me di cuenta de que en realidad no había oportunidades para mí.

 

Sentí una gran decepción la primera vez que me denegaron un visado para viajar fuera de Líbano a hacer un curso de formación. Mis amigos libaneses lo obtuvieron sin problema. En ese momento todo empezó a complicarse. No pude registrarme como ingeniero civil en el Sindicato de Ingeniería pese a haber nacido y estudiado en Líbano solo porque soy refugiada palestina.

 

Empecé a sentirme atada, pero mi esperanza no se desvaneció; estaba abierta a todo tipo de oportunidades. Siempre he tenido un gran interés en el sector humanitario y una gran pasión por contribuir a la sociedad y ser una persona que pueda impactar la vida, así que, como tal, solicité un proyecto de asistente de administración con ONG Rescate y su socio local. Para mi alegría fui seleccionada para el trabajo, en el que tan solo unos meses me ascendieron a coordinadora de proyectos.

 

Me di cuenta de que trabajar en una ONG es ilimitado y muy amplio, y ahora lo considero como una puerta de embarque al mundo. Esta experiencia me enseñó a ver las cosas desde diferentes ángulos. Mi perspectiva de la vida ha cambiado de alguna manera. Ahora estoy mirando desde una lente diferente. Todavía tengo metas y objetivos que estoy deseando alcanzar.

 

¿Qué aprendizajes sacas de los desafíos que te ha puesto por delante la vida?

Aprendí que trabajar duro dará sus frutos incluso si hay restricciones para los refugiados palestinos. Aprendí a no limitarme y a estar abierta a diferentes medios para lograr el objetivo final. Aprendí a ver las cosas desde diferentes perspectivas. Aprendí no vivir en el pasado, sino vivir el momento y aspirar a un mañana mejor. Aprendí a valorar lo que tengo, aunque no sea lo que deseaba, porque lo que tengo puede llevarme a lo que deseo si lo uso de la manera correcta.

 

Iman, ¿Cuáles son tus planes de futuro?

Estoy planeando cursar el Máster en Ingeniería Ambiental y trabajar más adelante en alguna ONG que trabaje en la mejora de las prácticas ambientales. Quiero salir de la burbuja. Quiero experimentar la vida. Quiero experimentar nuevos desafíos. Quiero alcanzar mis metas y establecer otras nuevas continuamente.

 

Vivimos con gran preocupación las consecuencias de la explosión en Beirut. Tú que estás allí, ¿qué repercusiones crees que tendrá, tanto para el país como para nuestra escuela en el campo de Ale Askar?

 

Líbano es un país pequeño con una capacidad limitada. En general, los refugiados en el Líbano luchan contra muchos desafíos en su vida diaria debido a las terribles condiciones a las que se enfrentan y a la exclusión legal por parte del Gobierno, que no ha encontrado soluciones para los refugiados debido en parte a la falta de capacidad y en parte a las crisis políticas y económicas a las que se enfrenta el país. La explosión ocurrida en Beirut ha añadido una nueva carga. Aquí todo está conectado y, aunque fue la capital la que sufrió la destrucción y las principales consecuencias, todas las ciudades se están viendo ya afectadas, fundamentalmente en torno a la economía.

 

La explosión ha creado definitivamente una especie de miedo dentro de cada persona que vive en el Líbano. El miedo a la guerra está creciendo dentro de nosotros. Para los refugiados sirios debe estar siendo aún más difícil, ya que hace apenas unos años que abandonaron sus hogares y sus tierras huyendo de la guerra y en busca de seguridad. El miedo a otra guerra debe ser aterrador.

COMPARTE EN REDES

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on tumblr
Share on skype
Share on email
Share on whatsapp

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

ONG RESCATE

Conócenos

Somos transparentes

Contacto

Copyright © ONG Rescate 2021 | Todos los derechos reservados. 

Política de privacidad     |     Política de cookies     |     Aviso legal