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En
Walikale, las escuelas estaban casi vacías, destruidas, no
había ventanas, los niños, sentados en el suelo, los
profesores de pie
Y luego fui a Itebero, donde estamos construyendo
ahora el Centro de Salud. Allí había antes un pequeño
dispensario, un pequeño centro, pero ya casi no había
nada, estaba todo destruido. Empecé a pensar en cómo
arreglar esta situación, porque sabíamos que arreglarla
no sería fácil. Y cuando volví aquí
a España decidí empezar a buscar financiación.
Tus
esfuerzos han tenido resultados: colaboras ahora mismo con RESCATE
en un proyecto financiado por las Consejerías de Inmigración
y de Sanidad de la Comunidad de Madrid, para construir un centro
de salud en Itebero. ¿Qué impacto piensas que tendrá
este centro?
Un
impacto importantísimo. Mi madre es enfermera en Itebero,
y yo he vivido directamente lo que pasa cuando falta lo básico
para solucionar problemas de salud. Sobre todo cuando había
una mujer con un embarazo complicado, a veces moría allí
por falta de médico. No había manera de llevar a la
persona hasta Walikale, a 50 kilómetros, donde estaba el
hospital más cercano, porque no había una carretera
en funcionamiento, y además no había coche. A veces
se les llevaba en bicicleta, o un carrito, pero llegando a los 20
kilómetros, la persona moría. Yo he vivido dos veces
esta situación, y esto de verdad me chocaba y desde entonces
yo he pensado en hacer algo, por lo menos básico.
El
Centro de Salud solucionará el problema de salud de la población
de Itebero, pero también de los pueblos de los alrededores,
será un centro de referencia. Se ha elegido ya como el centro
de la zona, porque no hay otro. Y este centro comunicará
fácilmente con Walikale, teniendo un médico, teniendo
lo básico allí en Itebero. Tendrá mucho impacto
en salud, y mejorará la salud de la población, de
los niños
Vamos a poder luchar contra la malaria, porque
tendremos por lo menos la infraestructura básica para reaccionar
contra los primeros síntomas, ofrecer la primera curación
y de manera digna.
Luego
en el futuro, se va a poder trabajar en la sensibilización,
para que la gente sepa cómo cuidarse, para la prevención.
Todo esto está planificado porque luego se encargará
del centro no una persona, sino la diócesis, que tiene una
oficina que se llama el departamento de BOM - Bureau d´Oeuvre
Medical. Tenemos cinco hospitales, 20-tantos centros de salud en
la diócesis - hasta ahora faltaba uno en Walikale - y hay
un médico que coordina un servicio organizado desde Caritas.
Y este centro se incorporará a esta red de servicios, seguirá
recibiendo apoyo para garantizar su continuidad, que es muy importante
porque servirá a muchos pueblos en los alrededores de Itebero.
Recientemente en Kivu Norte, ha resurgido el conflicto otra vez.
¿Qué impacto ha tenido esto en las actividades de
reconstrucción tanto en Kivu Norte como en el resto del país?.
Es
así, es complicado salir de una situación de guerra
de 15 años. En general, Congo está en una situación
de destrucción total después de tantos años
de la guerra. Y lo que pasa es que hay esperanza después
de las elecciones. En el resto del Congo, la gente ha empezado la
reconstrucción, está llegando la ayuda. Y el gobierno
está metido. Como sabemos, es un gobierno elegido, tienen
esperanza en ello.
En
general, la comunidad internacional ha invertido mucho en el proceso
de paz - la Unión Europea, la ONU con muchos Cascos Azules--y
son muchas cosas que se han invertido para que Congo saliera de
la situación de guerra. Y ahora lo que queda es este conflicto
que queda en el este [en Kivu Norte]. Y la repercusión es
sobre la población civil, que es víctima de las milicias
en la selva. Hay armas que circulan, y la población civil
muchas veces es la víctima de estas milicias que quedan en
esta zona. Y muchas veces las víctimas son las mujeres, ha
habido muchas violaciones
y hay sitios donde no se puede llegar
A
pesar de esto, en algunas partes, por ejemplo la parte de Walikale,
la situación está tranquila, pero para llegar a Walikale,
hay que pasar por la carretera, y a veces las milicias cortan las
carreteras y no se puede ir. Esta es la situación que había
antes, pero no había tanta repercusión como hoy
pero
es un problema que se va a solucionar, porque ya la gente está
cansada con la guerra, la comunidad internacional y el gobierno
quiere terminar con esto. Por el momento se está buscando
una vía pacífica, para convencer a las milicias a
incorporarse al ejército.
El
conflicto ya ha empezado a repercutir sobre el proyecto - ya hemos
tenido problemas para transportar los materiales necesarios para
construir el Centro de Salud. Y con esta situación de guerra,
todo lo que se ha hecho se puede destruir. Siempre, si hay un conflicto,
los militares, el ejército, directamente pasa a donde hay
algo, para cogerlo, por ejemplo si hay un centro de salud, se coge
todo, se roba todo, se destruye. Y por eso, se han invertido muchos
esfuerzos para encontrar una solución pacífica.
Se
ha parado, se han parado muchas cosas, como el comercio. Había
movimiento de Walikale a Goma, a pesar de la carretera, porque hay
también una ONG alemana que está construyendo una
carretera, y esto nos habría ayudado a transportar las cosas
sin problema. Todo esto se ha parado, y se espera que haya solución
para seguir lo que estamos haciendo no sólo nosotros sino
también otra gente que quiere participar en la reconstrucción
del Congo. Y el mayor impacto va a ser que la gente va a volver
a sufrir, gente que tenía muchas esperanzas. Pero todo el
mundo se ha implicado y todo el mundo está empeñado
para que se solucione ya la situación. Y dentro de poco seguro
que se va a solucionar.
¿Ves
diferencias entre tu país y España con respeto al
concepto de desarrollo o de cooperación para el desarrollo?
Desde
el Congo, desde el Tercer Mundo en general, bueno, la cooperación
está haciendo lo básico, lo que tenía que hacer
el gobierno. Porque hay mucho dinero para ello, pero a veces no
pasa al sitio adecuado. Pero lo importante es, antes, en el Tercer
Mundo, tener la paz y la seguridad. Si no hay seguridad en un país,
lo que está haciendo la Cooperación no tendrá
impacto porque se destruye.
Y
luego, desde África, se espera de verdad que se luche mucho
más para que haya un Estado de Derecho, para que haya controles.
Eso es el esfuerzo importante para contribuir a la erradicación
de la pobreza en África. Porque si no, a veces aunque haya
el empeño en todo lo que está haciendo la Cooperación,
mientras no haya gobierno responsable, es un esfuerzo que se pierde
luego, porque a veces se puede llegar a un conflicto. Y los gobiernos
de allí son
hay gobiernos, que aunque haya democracia,
todavía no tienen la cultura política de autocontrol,
siempre hay impunidad, y por eso todo lo que llegue como ayuda o
cooperación no llega a la población, porque no hay
control. Y a veces los gobiernos del Norte apoyan algunos gobiernos
así durante mucho tiempo, que hace mucho tiempo que no han
hecho nada pero les siguen apoyando, porque esos gobiernos mantienen
sus intereses. Y mientras que haya este doble juego, ayudando pero
a la vez apoyando un gobierno corrupto, de verdad la Cooperación
pierde su sentido porque luego todo lo que llegue allí no
llega a solucionar los problemas básicos, de infraestructuras,
que es el problema básico de un país por ejemplo como
el Congo.
El
problema del Congo tiene que ver con infraestructuras. Si el congoleño
tiene infraestructuras, carreteras, lo mínimo, el congoleño
no tendrá problemas. Y si tiene seguridad y paz, el congoleño,
sea quien sea y esté donde esté, va a solucionar sus
problemas, porque es una gente que quiere trabajar y salir adelante,
con lo mínimo que tiene. Pero no puede trabajar mientras
no haya seguridad, mientras haya gobiernos corruptos
esa es
la primera lucha, para que la Cooperación tenga de verdad
impacto. Porque África necesita primero una reestructuración
para poder luego hablar de verdad de desarrollo.
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